Decir el silencio,
¿Es posible sin romperlo?
Hoy el silencio
es naranja y vespertino,
con el mar.
En el cuerpo
escuecen las heridas
en paz,
y el cansancio
no tiene fibras ni terrores.
Ni la oración anda febril
estirando las palabras
para que encierren
toda la vida.
¿Será esta calma,
la entrega
de todo lo sufrido,
la apertura al agua de la vida
entrando por los poros,
la confianza
sin estridencia,
los deseos
sumergidos en tu abrazo,
la ansiedad
de mi futuro rendida
a tus ritmos y sorpresas?
P. Benjamín Gonzñalez Buelta, SJ
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5 comentarios:
Hola Maria gracias por tu visita, veo que tienes el blog recien estrenado, es boniti e interesante tus dos post, no dejaré de pasar por aqui.
Hola María! la providencia me sigue llevando (vía blog) transitando coincidencias. En el blog de H.Isaqui, al que también caí "casualmente", ví tu comentario y me dio curiosidad ver tu blog -recién comenzado por lo que veo- . Muy lindos los dos poemas publicados. En mi blog hay un enlace a otro blog de un carmelita cubano, que veo que es parte de tus intereses, la espiritualidad carmelita. Estás invitada cuando gustes.
Gracias a usted hermana.
Poco a poco iré "adornando" el blog.
Felicidades adelantadas por la fiesta de su Santo Padre: San Juan de la Cruz...
Sea Bonito su Adviento...
Gracias Analía: es muy lindo tu blog, te contesté en la oración de Thomas Merton, lindísima...
El libro "El regreso del Hijo Prodigo" me encanta, y el cuadro ni hablar; lo digo por lo que dices de "estar salvados".
Una sonrisa.
Unos dirán que es un blog raro, para mí, un verdadero hallazgo...
Creo firmemente que la poesía de San Juan de la Cruz está transida por una presencia inefable, una suerte de sobrenaturaleza que sobrecoge.
También he leído a Santa Teresa de Jesús, en unas memorias que no desdeñan la cercanía de la revelación con la cotidianidad.
A Teresita de Lisieux la conozco menos, aunque he hurgado en su correspondencia.
Sería bueno que publicaras, además de versos del patrimonio común, tus propias opiniones...
No te faltarán lectores.
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